Diagnósticos Energéticos


Los diagnósticos energéticos consisten en la detección de anomalías en el consumo de energía eléctrica. La finalidad de éstos es aprovechar la energía eléctrica de una manera más eficiente y se dividen en tres niveles de acuerdo a la inversión que se lleva a cabo por parte de usuario y la profundidad de su análisis.

¿En qué consiste un diagnóstico energético de Nivel I?

En el diagnóstico energético de primer nivel o camino por los pasillos, se lleva a cabo una inspección visual de los aparatos conectados al suministro eléctrico, así como el estado de conservación de las instalaciones, se analiza el recibo de luz y se realiza un censo de carga. Con este diagnóstico energético se detectan medidas de ahorro cuya aplicación es inmediata y que no requiere inversión económica por parte del usuario o que las inversiones son casi nulas. Su principal ventaja es dar una idea general sobre si existe o no posibilidad de ahorro energético. Este diagnóstico tiene un costo económico, que es el de menor costo respecto a los diagnósticos de nivel superior, en la facturación eléctrica se refleja el ahorro cuando las recomendaciones que se plantean en este diagnóstico son llevadas a cabo por el usuario.  

Ventajas del diagnóstico energético de Nivel I.

  • Conocer las oportunidades de horro en el consumo energético.
  • Análisis detallado del recibo de luz.
  • Realización del censo de carga de la instalación eléctrica.
  • Identificar el equipo eléctrico de mayor uso o desperdicio.
  • Recomendaciones para mejorar los hábitos de consumo energético.
  • Recomendaciones generales.
  • Inversión económica nula o muy pequeña.
  • Aplicación de alternativas viables, técnicas y económicas.
  • Reducción en la facturación eléctrica.

Áreas de oportunidad generadas en el diagnóstico energético de Nivel I.

  • Aire acondicionado y refrigeración.
  • Aire comprimido.
  • Iluminación.
  • Electrodomésticos.
  • Equipo electrónico.
  • Instalación eléctrica.