EFICIENCIA ENERGÉTICA Y LAS PRÁCTICAS MÁS COMUNES


¿Qué es la eficiencia energética?

La eficiencia energética es usar inteligentemente la energía al reducir el consumo de ésta, pero sin disminuir nuestra calidad de vida, podríamos ahorrar energía sin ser eficientes, aunque eficiencia consiste en poder llevar a cabo nuestras actividades cotidianas con las mejores prácticas. Podría parecer complicado, pero nos percataremos que utilizar mejor la energía es más sencillo de lo que parece.

Todos los días consumimos toneladas de energía desde que comenzamos nuestro día hasta cuando dormimos, la industria, empresas, medios de transporte, todos consumen energía en sus procesos hasta el ser humano.

La palabra Energía proviene del griego energeia y significa fuerza en acción, es la capacidad de los cuerpos de efectuar un trabajo y que les permite el movimiento o desplazamiento, así como cambiar sus propiedades. La energía no se destruye solo se transforma, como los recursos que se emplean para producir energía o electricidad y la forma en que ésta se disipa o transforma de un estado a otro como el frío, calor, movimiento, incluso la energía del ser humano se obtiene de los alimentos que se ingieren.

Existen las energías renovables como la hidráulica, solar, mareomotriz, geotérmica, eólica y biomasa en las que sus procesos de transformación en energía útil no se consumen ni se agotan como. Por otro lado, también están las energías no renovables como el petróleo y sus derivados, el carbón y gas natural en las que sus procesos de transformación y aprovechamiento en energía útil se consumen y se agotan. La energía resulta en uno de los grandes medidores del bienestar social que toda nación busca, lo cual lleva a una gran demanda de energía a escala mundial y que dependiendo del proceso que se utiliza para obtenerla se producen emisiones de gases de efecto invernadero, dióxido de carbono (CO2), entre otros residuos que afectan el clima y medio ambiente.

La eficiencia energética busca disminuir la dependencia de otros países por fuentes energéticas externas, ahorro que se traduce en plantear estrategias para reducir el consumo energético, disminuir la presión por los recursos naturales para producir energía cuyo beneficio son menores emisiones de gases y un mejor cuidado por el clima y medio ambiente.

Prácticas más comunes para una mejor eficiencia energética 

Las prácticas más comunes comienzan por uno mismo, en el hogar, en la escuela, en el trabajo y se pueden implementar sin costo alguno, solo debemos de observar a nuestro alrededor y poner atención para aplicar estas prácticas:

  • Los electrodomésticos consumen entre el 50 % o más de la facturación eléctrica, el refrigerador es el máximo consumidor y por ello debemos abrir la puerta lo menos posible, evitar colocar alimentos calientes en su interior ya que esto hace que el compresor requiera más energía de lo habitual para enfriar los alimentos, lo que se traduce en una mayor cantidad de energía para trabajar.
  • Revisa los sellos de tu refrigerador, probablemente se tengan fugas y hacen que tu refrigerador trabaje más, tendrías que cambiar los sellos de ser necesario.
  • Mantén una distancia entre la pared y el refrigerador de aproximadamente 15 centímetros para que el calor fluya.
  • Da mantenimiento al refrigerador, limpia por dentro y el polvo que se acumula entre el compresor y las rejillas del condensador.
  • Cocina con la olla tapada, los alimentos se coserán más rápido y emplearás menor cantidad de gas.
  • Desconecta todos los aparatos que no estés utilizando, los aparatos en modo esperan o stand by consumen energía aun cuando no se utilizan pero que permanecen conectados.
  • Apaga el piloto del boiler o calefón que no está en uso, la llamita del piloto consume gas de manera permanente.
  • Lava la ropa con agua fría y con carga completa.
  • Plancha lo mínimo y por las mañanas.
  • Utiliza focos más eficientes que iluminan lo mismo que los tradicionales y consumen menor energía.
  • Mantén el calor en tu hogar al cerrar puertas y ventanas.
  • Utiliza lo más posible la luz natural para iluminar.
  • Apagar lámparas incandescentes que se quedan prendidas por la noche y prender las lámparas ahorradoras.